FLII 2014 – Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto (FLII)

Avina y algunos aliados del Fondo Acelerador participaran del Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto (FLII) que se realizó del 18 al 20 de febrero de 2014 en Mérida, Yucatán y creímos importante hacer una reflexión sobre  que significa ser emprendedor en el sector de TIC orientadas a las trasparecía y la rendición de cuentas.

¿Qué es el FLII? – Algunas sesiones a destacar

El foro tiene como objetivo promover el intercambio de experiencias y fortalecer las redes de contacto entre empresarios y emprendedores en tres ejes: colaboración, innovación y sectores prioritarios.

El Foro fue muy interesante ya que tiene como peculiaridad que los asistentes a la conferencia podrían estar perfectamente como panelista y eso en combinación con un formato muy flexible de presentación hace que la interacción entre los panelista y el público sea realmente buena y muy lejos de lo que es un conferencia tradicional permite el intercambio y la construcción conjunta.

Con los lentes de las Tecnologías para el Cambio Social hay dos mesas que no podemos dejar de mencionar más a detalle. Primero la sesión de “Historias de Fracaso en inversión de impacto”, la mesa expuso una re significación del fracaso, al buscarlo entenderlo como un aprendizaje necesario y no como una palabra prohibida. La experiencia que permite reorganizar las piezas existentes y si es necesario sumar elementos para lograr alcanzar el objetivo trazado. Para mí, eso no es fracaso, sino uno de los pasos que puede tener el proceso de innovación. Al final, el que no haya fracasado habrá intentado innovar?

Otra mesa que quiero destacar fue “El futuro de la educación basada en la tecnología”, esta mesa dio una mirada interesante sobre la educación complementaria a través del uso de TIC. A la hora de avanzar hacia la educación formal, queda más en evidencia la necesidad del apoyo del estado.  A pesar de eso me pregunto si es la única manera o podemos encontrar o estrategia para responder esta necesidad social.

Sesión Tecnologías para el Cambio Social (TCS)

En la preparación de la sesión con Juan Manuel Casanueva del Social TIC, Juan Pablo Escobar de Codeando México y Mario Roset de Wingu, surgieron varias preguntas como: ¿Qué significa ser un emprendedor social dedicado a las tecnologías para el cambio social? ¿Cómo se logra que un emprendimiento que buscan desarrollar acciones vinculadas a la búsqueda de la transparencia y la rendición de cuentas a través del uso de tecnología pueden encontrar un plan de sostenibilidad a largo plazo? ¿Cuáles son los mejores errores y aciertos en el proceso de creación de la organización que permiten dejar aprendizajes sólidos para avanzar?

Estas preguntas surgieron, ante la clara distinción de un emprendedor tradicional del ámbito de TIC y un emprendedor de TCS. En el ámbito de las TIC, en las últimas décadas han surgido apoyos financieros enfocados al desarrollo de nuevas tecnologías de la información y comunicación, vinculado al creciente éxito de las empresas vinculadas a este ámbito. Los emprendedores del campo de las TCS, a pesar que son empresas que utilizan TIC, combinan su trabajo con ámbitos como el de la transparencia y la rendición de cuentas. ¿Este hecho afecta cómo se conciben como emprendedores?  Sí, hay menos organizaciones, empresas, aceleradoras dispuestas en invertir en un proyecto hibrido donde para el éxito, la participación ciudadana y el trabajo offline es clave. Donde las alianzas son casi una parte estratégica para el desarrollo y éxito de la iniciativa y que consecuentemente hace que los tiempos se dilaten.  En este sentido el Estado también aparece como aliado clave que podría contribuir al problema del financiamiento, pero tampoco es tan sencillo cuando se trabaja con datos abiertos y no se va a ser un proveedor tradicional sino que se va asumir un rol de co-desarrollo.  A pesar, que parece ser un tema muy conversado, la sostenibilidad y los distintos modelos for profit, non profit o la combinación de ambos sigue siendo un dilema en las Tecnologías para el Cambio Social.

A modo de reflexión creo que estos dilemas están vinculados al hecho de que la Tecnología para el Cambio Social ocupa un lugar hibrido entre sociedad civil y organizaciones clásicas de tecnología y es difícil enmarcarlas en los modelos tradicionales de financiamiento, retención de personal y/o trayectoria organizacional ya que para mantenerse vivas, deben tender puentes con distintos tipo de organización y desarrollo de colaboraciones de distintos grados.