El Fondo Acelerador y Appcivico.com: una alianza de larga data

El Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas -iniciativa impulsada por la Fundación Avina y Omidyar Network- busca fortalecer a los actores sociales y sus acciones a través de la promoción de colaboraciones entre estos y las personas que desarrollan tecnologías informáticas con fines sociales. Es una articulación poderosa que amplía y diversifica el poder de acción de la sociedad civil. Sin embargo nada de esto sería posible sin los desarrolladores cívicos y sus organizaciones. Appcivico.com es una de las principales empresas latinoamericanas que apuesta por ofrecer soluciones tecnológicas de impacto social.  Entre sus logros más destacados se cuentan la construcción de las plataformas IOTA (plataforma de indicadores de gestión sustentable para las ciudades brasileras) y De Olho nas Metas (monitoreo de las metas de gestión de San Pablo), ambas desarrolladas en colaboración con la organización Rede Nossa São Paulo.

Thiago Rondon, uno de los primeros desarrolladores apoyado por el Fondo Acelerador, es socio fundador y actual CEO de Appcivico.com. En una entrevista exclusiva nos cuenta acerca de esta iniciativa, sus orígenes, aprendizajes y expectativas para el futuro.

 Appcivico.net: ¿Cuál es la idea detrás de AppCivico.com? ¿Dónde reside su originalidad?

T. R.: Comenzaré definiendo lo que Appívico no es: no es una plataforma tecnológica ni una aplicación.

Nuestro propósito es estimular un nuevo modelo de negocio que permita que el conocimiento sea libre, mediante el asesoramiento a implementaciones locales. Por otro lado, queremos ayudar a las organizaciones de la sociedad civil, empresas y gobiernos a fortalecer la ciudadanía  gracias a la tecnología.

Primero, buscamos fortalecer un ecosistema de soluciones cívicas con tecnologías sociales, apoyando a desarrolladores de aplicaciones cívicas para ofrecer sus soluciones replicables. Segundo, queremos disminuir el costo total de propiedad (TCO por sus siglas en inglés) para que los actores sociales puedan enfocarse en sus estrategias y que la tecnología sea apenas un apoyo de menor costo que el desarrollo de una solución nueva para cada acción.

Habiendo trabajado ya en otros proyectos para el Fondo, ¿puedes contarnos cómo cambió  el modo de trabajar a lo largo del tiempo?

T. R.: Hace más de doce años que trabajamos con el desarrollo de aplicaciones de software libre como empresa. Con el tiempo, aprendimos cómo mejorar el proceso: mediante el compromiso de los usuarios en la plataforma, discutiendo la utilidad real del proyecto y pensando en su replicabilidad.

No obstante, en general, percibimos que, sin un plan de sustentabilidad estructurado y de reflexiones sobre una teoría de cambio (previas al desarrollo de software), puede ocurrir que la solución se limite a un único contexto, operando de forma ineficiente y sin continuidad.

¿Cómo se replican estas ideas?

T. R.: Para que una aplicación sea realmente replicable, es fundamental entrevistar personas de distintos lugares y contextos, para encontrar necesidades en común y hacer que la herramienta sea útil para más comunidades.

¿Por qué defienden el software libre?

T. R.: Varias organizaciones de la sociedad civil ya están creando soluciones cívicas como software libre. Pero la financiación es escasa y el impacto social es limitado.

Creemos que las aplicaciones utilizadas por los gobiernos deben basarse en software libre. ¿Por qué? Son varios los motivos:

a) Los gobiernos quedan a merced de empresas de tecnología, que dominan las nuevas versiones.

b) La seguridad y la manipulación de datos son aspectos que deben ser auditados.

c) Los tests son ineficientes: por lo común, los códigos cerrados son de peor calidad y no permiten las actualizaciones constantes.

d) El mantenimiento y el soporte técnico suponen costos extra para el cliente.

e) La capacitación, en muchos casos, solo puede ofrecerla la propia empresa de software.

f) El modelo de la empresa está basado en la comercialización de licencias y, por lo tanto, impide su replicación.

g) El negocio de la empresa reside en el mantenimiento y no en la evolución. La versión anterior se vuelve obsoleta, pero la nueva no refleja la evolución.

h) El compromiso es con el proceso y no con la ciudadanía. Este hecho afecta sobre todo la accesibilidad y la usabilidad.

Nuestro objetivo es ser una competencia nueva para este mercado. Podemos mitigar los riesgos de mantenimiento y continuidad de tecnología a través del software libre. También, deseamos ofrecer un canal de contribución en las tecnologías utilizadas por el gobierno de manera más abierta, a través de canales donde todos puedan programar.

¿Qué es, según AppCivico.com, el “conocimiento gratuito”? ¿Como se comparte?

T. R.: El conocimiento libre puede ser adquirido, interpretado y aplicado libremente. Como ya comentamos, no queremos que el conocimiento tenga valor financiero en el modelo de negocio, queremos que éste sea un impulsor para profundizar el cambio.

Para el Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas, forjar una alianza con una empresa privada fue una experiencia novedosa. Pero existía entre ambas partes un interés común: reducir la brecha entre los movimientos sociales y la tecnología, apoyando la implementación de innovaciones tecnológicas en pos de un cambio positivo en la región.

 

Márcio Vasconcelos Pinto es consultor especialista en el uso de datos abiertos y tecnologías cívicas para el cambio social y gobierno abierto. Marcio trabajó duranteocho años en la Fundación Avina y ayudó a crear y coordinar el Fondo. Es quien más conoce de la trayectoria de esta alianza, y por eso lo entrevistamos para que nos cuente más de este proyecto.

¿Cómo definirías la relación entre Appcivico.com y otros proyectos del Fondo?

M. V. P.: El objetivo de AppCívico es servir como un mercado para aplicaciones cívicas open source que tengan condiciones y sean comercializados como Software as a Service. Para poder entrar en este mercado de AppCivico es necesario pasar por un proceso de certificación técnica. Se priorizó que las primeras aplicaciones en pasar por este proceso fuesen las principales plataformas apoyadas por el Fondo. Esa es la principal vinculación. También existen acuerdos de cooperación en curso entre AppCivico y DATA para replicar Por mi Barrio en Costa Rica, y otro con Codeando México para aplicar CKAN en una iniciativa de gestión de indicadores urbanos en Colombia.

¿Qué beneficios trae aparejado el hecho de que el partner sea una empresa? ¿Y qué desventajas?

M. V. P.:El principal beneficio es el hecho de estar orientado al 100% a lograr sustentabilidad financiera. Desarrollaron un Plan de Negocios y hacen un esfuerzo permanente semanal de generar ventas. Eso es inédito para un proyecto apoyado por el Fondo.

Ese enfoque en lo comercial puede generar alguna incomodidad entre los partners que no tienen fines de lucro, y también generar una sensación de competencia con otros desarrolladores cívicos que a su vez venden servicios basados en sus plataformas.

¿Qué diferencias en el ritmo de trabajo aporta que estén trabajando con una empresa?

M. V. P.: El ritmo de trabajo y las conversaciones con Appcivico.com son completamente diferentes de lo que sucede con otros proyectos apoyados por el Fondo Acelerador. De hecho, existe una discusión permanente sobre clientes, servicios, precios, estrategias… temas que no son comunes en el diálogo . Eso ya constituye una diferencia bastante grande en relación con otros proyectos.

Appcivico.com y el Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas creen en el poder de la tecnología como elemento esencial de promoción de las actividades desarrolladas por los movimientos y organizaciones de la sociedad civil. Como nos ha señalado Thiago con claridad: “Los hackers cívicos deben colaborar entre sí en el desarrollo de herramientas, enfocándose en su acción específica, en su misión, y no solamente en la construcción de la tecnología”.