La Alianza para el Gobierno Abierto y una cumbre que otea al futuro

“Desde su creación en 2011, la Alianza para el Gobierno Abierta fue concebida como una iniciativa multilateral novedosa que aspira a colocar al gobierno y a la sociedad civil en un pie de igualdad” (Joseph Powell).

La Alianza para el Gobierno Abierto (Open Government Partnership, OGP) es una acción internacional conjunta y voluntaria, cuyo objetivo es mejorar el desempeño de los gobiernos, alentar la participación de los ciudadanos y fomentar el diálogo entre las autoridades y la población para la implementación adecuada de políticas de gobierno abierto en las instituciones de gobierno de los países. Los 69 países miembros integran este proyecto global con el propósito de enriquecer la vida democrática.

Este movimiento, que nació en 2011 con solo ocho miembros, se ha propuesto comprometer a los gobiernos en la promoción de la transparencia, lla lucha contra la corrupción y el desarrollo de nuevas tecnologías para fortalecer la gobernabilidad.

Los sucesivos planes de acción (definidos por bienios) se orientan siempre a la consolidación de gobiernos más transparentes, que rindan cuentas y dialoguen con sus ciudadanos, para mejorar la eficiencia del gobierno y la calidad de los servicios que presta. Se trata de proponer principios de gobierno abierto que puedan ser llevados a la práctica, convertidos en herramientas. Pero antes es fundamental el cambio cultural, condición necesaria para el diálogo y la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil.

En un trabajo en red, AGA busca apoyar a emprendedores del cambio social que trabajan para los gobiernos locales o para la sociedad civil. Con esta estrategia de crecimiento, se busca instalar la temática de gobierno abierto en todos los niveles gubernamentales: impulsando reformas estructurales y creando una comunidad de práctica global. Por ello, los países miembro de la Alianza se comprometen a implementar los cuatro principios de gobierno abierto (transparencia, rendición de cuentas, participación ciudadana e innovación), sobre la base de compromisos creados, implementados y supervisados por la sociedad civil.

Hay cuatro acciones a través de las cuales AGA promueve las condiciones idóneas para poder concretar reformas en materia de gobierno abierto:

1) Mantener un liderazgo y compromiso de alto nivel para AGA.

2) Apoyar a reformadores locales con experiencia técnica y con proyectos innovadores.

3) Fomentar la participación de un grupo diverso de ciudadanos y representantes de la sociedad civil.

4) Asegurar que los países rindan cuentas sobre los avances en el cumplimiento de los compromisos de OGP.

Una cumbre global y participativa

Este año, la Cumbre Global de Gobierno Abierto se realizó en la Ciudad de México, del 27 al 29 de octubre, en un gran evento en el que participaron los principales referentes en temas de gobierno abierto. Parte de las reflexiones y avances surgidos de esta Cumbre han sido volcados en una publicación que resume —desde la óptica del tercer sector— la experiencia de México al frente de la AGA: La alianza para el gobierno abierto en México: una visión desde la sociedad civil.

Quizá lo más novedoso y alentador de esta edición haya sido la incorporación de nuevos miembros, como Nueva Guinea y Sri Lanka, que durante el desarrollo de la Cumbre han aportado ideas y han renovado el impulso de la asociación.

«[Hay una] voluntad genuina para debatir abiertamente estos retos, aprovechar la experiencia no solo de las élites que asisten a cumbres como esa, sino también las de los más marginados que viven en lugares difíciles y a menudo violentos, como el nuevo miembro, Sri Lanka. La cumbre fue una porción de realismo con una guarnición de esperanza» (Chris Underwood, traducción de Appcivico.net).

Las numerosas y variadas mesas de debate son prueba de que, mediante la innovación tecnológica, puede cambiar la forma en que los ciudadanos y autoridades interactúan en el diseño y la evaluación de las políticas públicas. Por eso, esta segunda reunión anual ha dado un lugar especial —incluso ha premiado— a los proyectos enfocados en la mejora de servicios públicos a favor de la transparencia y la participación pública.

«Está claro que este es el momento de la transparencia gubernamental y la rendición de cuentas, y muchos confían en que la plataforma de la Alianza para el Gobierno Abierto permitirá un cambio estructural que incluirá el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible» (Sangita Sigdyal, traducción de Appcivico.net).

Durante la conferencia, distintos protagonistas del ecosistema latinoamericano de la tecnología para el cambio social fueron consultados sobre:: “¿De qué hablamos cuando hablamos de Gobierno Abierto?”. Sus reflexiones han sido recogidas en una serie de videos muy inspiradores para seguir pensando los desafíos futuros de esta iniciativa internacional.

En las semanas posteriores al evento, seguimos escuchando las voces de los participantes de distintos ámbitos que, motivados por la experiencia, nos comparten su visión y declaran con sinceridad aquello que les gustaría cambiar en los próximos encuentros. Es el caso de Catalina  Demidchuk (de Codeando México), que escribió un artículo muy interesante y personal sobre su paso por la Cumbre. O el de Olive Moore, de GPSA Knowledge & Learning, que se formuló una serie de preguntas necesarias y que nos invitan a una reflexión sobre el futuro de la Alianza:

«¿Cómo lograr que la Cumbre tenga un impacto real en la vida de los ciudadanos, más allá de las entusiastas declaraciones de los funcionarios públicos y de las aspiraciones de los participantes de la sociedad civil?» (traducción de Appcivico.net).

Desde una cumbre es más fácil observar el camino trazado y cuánto queda por recorrer. Pero lo más importante es bajar de las alturas con fuerzas renovadas y definir las acciones futuras con los pies sobre la tierra.