Dos proyectos de D.A.T.A. que son casos de estudio

La implementación de políticas e instituciones de datos abiertos por parte de los gobiernos locales o nacionales no es una tarea sencilla. Es indispensable contar con la voluntad política necesaria para impulsar las leyes y destinar los fondos y recursos técnicos requiridos por el proyecto. Se trata por lo tanto de un esfuerzo que debe ser reconocido y valorado por todos los actores y sectores de la sociedad. Sin embargo, en muchos casos este gran esfuerzo termina siendo insuficiente (en términos de utilidad) simplemente porque los ciudadanos no hacen uso de los datos por causas perfectamente evitables.

Este tipo de aprendizajes han sido el foco de al menos dos reportes elaborados por el Banco Mundial y TheGovLab, en los que una de las lecciones más contundentes es que los esfuerzos de apertura de los datos resulta ser un esfuerzo inútil si no se incluye a la sociedad civil durante el proceso de diseño. Estos mismos estudios ponen como ejemplo de éxito las asociaciones de D.A.T.A. con la Municipalidad de Montevideo y el Ministerio de Salud Pública del Uruguay. A continuación presentamos estos reportes.

1.       Informe sobre “Dividendos Digitales”, por el Banco Mundial

“Internet puede hacer que los gobiernos sean más capaces y receptivos”

Banco Mundial (2016), Informe sobre el desarrollo mundial 2016: Dividendos digitales, cuadernillo del “Panorama general”, Banco Mundial, Washington DC. Licencia: Creative Commons de Reconocimiento CC BY 3.0 IGO

Esta breve reseña del informe se orienta, sobre todo, a destacar los temas principales y a aludir a la mención de uno de los proyectos, Por mi Barrio, desarrollado por D.A.T.A. con el apoyo del Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas de Avina y Omidyar Network.

Como parte de su Informe sobre el desarrollo mundial, el Banco Mundial publica este año un apartado de mucho interés para el Ecosistema de las Tecnologías Cívicas. Este cuadernillo ha tenido gran repercusión en estos días: puede verse en la catarata de tweets que se despliegan con el hashtag #DigitalDividends.

En el reporte se afirma que “los gobiernos, particularmente los de países avanzados en tecnologías digitales, están comenzando a sacar provecho del análisis de datos y las plataformas digitales para la formulación de políticas en forma más rápida, informada e integrada”. Los autores creen, como nosotros,  que “Internet también abre nuevas vías para la democracia participativa”.

Pero también advierten que los avances tecnológicos encuentran un obstáculo cuando los “complementos analógicos” no acompañan el desarrollo. ¿A qué se refiere el informe cuando habla de complementos analógicos? “Los más relevantes son las normas que garantizan un elevado grado de competencia, las habilidades que permiten sacar provecho de la tecnología y las instituciones que rinden cuentas a los ciudadanos”.

Para el informe, se analizaron 17 proyectos de participación digital. Uno de las conclusiones más interesantes es la de que, de los 9 casos que implicaban una alianza entre organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, tres de ellos resultaron casos exitosos en cuanto a la participación de los ciudadanos y el compromiso de las autoridades. Y uno de esos casos es el de Por mi Barrio, una plataforma para hacer reclamos sobre el estado de los espacios públicos.

El proyecto es desarrollado por D.A.T.A. (una organización de la sociedad civil), que a su vez usa la plataforma de servicios abiertos de la Intendencia de Montevideo y cuenta con el apoyo de la Defensoría del Vecino. El informe destaca la estrecha interacción entre una organización de la sociedad civil y organismos del Estado. Añade, además, que “de los 8 casos en los que no se estableció una asociación de este tipo, la mayoría fracasó. Esto sugiere que, si bien la colaboración con el Gobierno no es suficiente para el éxito, posiblemente sea condición necesaria”.

En esta nota, el Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas, que apoyó el desarrollo de Por mi Barrio, destaca la importancia de la colaboración entre D.A.T.A. y los organismos públicos comprometidos con el uso y la difusión de la aplicación. ¡Imaginen nuestra alegría al leer este reconocimiento en un reporte de alcance mundial!

2.       Informe sobre “El impacto de los Datos Abiertos”, por TheGovLab (#ODImpact2015)

“Los proyectos de datos abiertos tienen un potencial viral”

David Sangokoya, Ali Clare, Stefaan Verhulst and Andrew Young (2016). Open Data’s Impact. “Uruguay’s A Tu Servicio: Empowering Citizens to Make Data-Driven Decisions on Health Care”.

El informe completo, publicado en inglés, puede leerse en: http://odimpact.org/index.html. El caso de estudio al que nos referiremos está aquí: http://odimpact.org/static/files/case-study-uruguay.pdf.

Estrenado por primera vez en febrero de 2015, A Tu Servicio, desarrollado por D.A.T.A. y el Ministerio de Salud Pública uruguayo, permite al ciudadano acceder a toda la información sobre los prestadores de salud. Y este aprovechamiento de los datos abiertos es también fruto de la interacción entre el gobierno y la sociedad civil.

A Tu Servicio acaba de relanzar una renovada plataforma, con muchos más datos para que los habitantes de Uruguay decidan mejor sobre su sistema de salud, sobre proveedores y servicios, gracias a una aplicación que desarrollaron junto con el Ministerio de Salud nacional.

Si bien datos de la medicina pública ya estaban disponibles, por su formato y modo de consulta eran poco accesibles para los ciudadanos. El rol fundamental de D.A.T.A. fue desarrollar una plataforma amigable, que facilita la interpretación de los datos por cualquier ciudadano cuya preocupación es obtener la información de manera intelegible, para poder ocuparse de su salud.

“El rol clave que desempeñó D.A.T.A. —apuntan los autores— es uno de los aspectos más interesantes y más relevantes de la historia de A Tu Servicio. Prueba la función vital de los intermediarios de la sociedad civil en promocionar el uso de datos, facilitando el diálogo con el Estado y alentado a los organismos públicos a liberar más y mejores datos”.

Gracias al relanzamiento, en esta nueva versión, repleta de mejoras, los desarrolladores han podido analizar las virtudes del proyecto y han identificado las fallas para corregirlas y acercar una herramienta más útil al ciudadano. La experiencia acumulada por D.A.T.A. en este tipo de iniciativas permite que destacados investigadores, que forman parte de lo que llamamos el Ecosistema de la Tecnología por el Cambio Social, puedan evaluar el impacto de las tecnologías cívicas tras este camino que han empezado a trazar (y que el Fondo Acelerador de Innovaciones Cívicas llama #ElCaminoRecorrido).

Les deseamos lo mejor en esta nueva etapa y esperamos que sus desarrollos sigan siendo de interés para la comunidad internacional de investigadores que están atentos al incipiente y ya medible impacto de los Datos Abiertos en todo el mundo.